Consumo de sustancias entre los jóvenes de Catalunya: qué nos dicen los últimos datos
Los adolescentes catalanes consumen menos alcohol, tabaco y cannabis que hace dos años. Es una buena noticia, pero no significa que el problema haya desaparecido: la edad de inicio sigue siendo muy precoz, las prácticas de riesgo continúan presentes y emergen nuevas formas de adicción que reclaman nuestra atención.
Alcohol: todavía la sustancia más consumida
El alcohol sigue siendo, de lejos, la sustancia psicoactiva más presente entre los jóvenes. Según la Encuesta ESTUDES 2025 del Plan Nacional sobre Drogas, presentada en noviembre de 2025, el 73,9% de los estudiantes españoles de 14 a 18 años ha bebido alcohol alguna vez en la vida y el 51,8% lo ha hecho en los últimos 30 días. Son cifras a la baja respecto a 2023, pero todavía muy elevadas.
Lo más preocupante es cuándo empiezan: la edad media de inicio se mantiene en los 13,9 años, y la primera borrachera se produce, de media, a los 14,6 años. En Cataluña, según la Encuesta EDADES 2024, la edad de inicio del consumo de alcohol se sitúa en los 16,4 años en la población general.
Hay, eso sí, una señal esperanzadora: las borracheras en los últimos 30 días han bajado del 20,8% al 17,2% y el consumo en atracón (binge drinking) del 27,8% al 24,7%, cifras mínimas desde el año 2000.
Tabaco y vapeadores: dos realidades opuestas
El consumo de tabaco tradicional vive un descenso histórico: solo un 4,3% de los estudiantes fuma a diario y el 46,4% de los fumadores ha intentado dejarlo durante el último año, según datos del Ministerio de Sanidad.
Los cigarrillos electrónicos son otra historia. El 49,5% de los adolescentes los ha probado, una cifra que continúa siendo muy alta a pesar de haber bajado 5,1 puntos respecto a 2023. La buena noticia es que la percepción de riesgo crece con fuerza: ha subido del 38,8% al 57,3% en apenas dos años. El mensaje cala.
Cannabis: mínimos históricos, pero ojo con el consumo problemático
El cannabis sigue siendo la sustancia ilegal más consumida entre los jóvenes, aunque registra caídas muy notables: el consumo alguna vez en la vida ha bajado del 26,9% al 21%, y el consumo en los últimos 30 días del 15,6% al 11,6%.
En Cataluña, la prevalencia de cannabis es ligeramente superior a la media estatal (14,3% en los últimos 12 meses entre 15 y 64 años, frente al 12,6% estatal), y el 52,7% de la población catalana lo ha consumido alguna vez. La percepción de facilidad de acceso sigue siendo alta: el 59% de los encuestados cree que podría conseguirlo en menos de 24 horas.
El nuevo escenario: menos sustancias, más adicciones comportamentales
Mientras baja el consumo de sustancias, emerge un fenómeno paralelo: las adicciones sin sustancia. El 13% de los estudiantes de 14 a 18 años ha jugado a juegos de azar en línea durante el último año (frente al 10,7% de 2023), y el juego problemático ya afecta al 8,4% de los chicos, frente al 6% de hace dos años.
El uso problemático de internet alcanza al 19,4% del alumnado, el consumo de videojuegos se sitúa en el 84,4% (con un 8,6% de los chicos con posible adicción) y las redes sociales generan un uso problemático en el 15,3% de los adolescentes.
Qué podemos leer entre líneas
Los jóvenes catalanes y españoles beben menos, fuman menos y consumen menos cannabis que nunca desde que existen registros. Pero la fotografía completa es más compleja: empiezan a beber a los 14 años, los vapeadores se han normalizado, y las apuestas en línea y las pantallas abren un nuevo frente de adicciones que hace una década casi no existía.
La buena noticia es que la prevención funciona: cuando la percepción de riesgo crece, el consumo cae. El trabajo, ahora, consiste en lograr el mismo efecto con las adicciones comportamentales antes de que se arraiguen.
Fuentes: ESTUDES 2025 – Plan Nacional sobre Drogas · EDADES 2024 – Resultados para Cataluña · Informe sobre adicciones comportamentales 2026 – Ministerio de Sanidad.